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ENFRENTANDO LA VIDA > Milagros de Hoy
En el año 2007 a mi esposo le diagnosticaron un cáncer prostático del que fue operado durante el año 2008, la opinión de los médicos fue que era un cáncer " un poco desparramado" en su cuerpo, lo que era muy preocupante.
La operación lo dejó bastante débil y complicado por lo que recurrí al Pastor que lo vino a visitar con su esposa, ese día el pastor lo ungió con aceite y oramos por él, recuerdo que en esa oportunidad acepto a Jesús como su Salvador.
Esa noche fue inmediatamente distinta a las otras, pues hubo cambios muy positivos en su salud, en los síntomas que hasta ahora él había tenido. Supe que tenía que seguir orando, y así lo hice, proclamando la Sangre de Cristo y clamando en oración, para esto le pedía que cerrara los ojos, y que creyera en lo que Dios era capaz de hacer, también le pedí que siguiera mi oración.
Su recuperación fue muy rápida, él se sentía cada vez mejor, hasta que llegó el día que tenía que ver al médico y el resultado de sus últimos exámenes. Grande fue nuestra alegría cuando el médico nos informó que mi esposo estaba sano, que el cáncer había sido erradicado de su cuerpo; el doctor algo sorprendido y hasta tal vez confundido, solicitó una junta médica, la conclusión de esta junta médica fue la misma. ¡¡ El cáncer ya no estaba!! Una mano poderosa y amorosa había intervenido a favor de mi esposo, la mano de Jesús. Hoy más que nunca en mi vida puedo experimentar que para Dios no hay nada imposible.
Y como el Señor hace todas las cosas bien, el mismo día que nos enteramos de su sanidad, le entregó su herramienta de trabajo (un auto), que lo esperaba a la puerta de nuestra casa.
Así hace el Señor, con los que confían en él, clamé y me respondió.
Para Él sea la honra y la alabanza
Victoria Guzmán
Iglesia Cenfoc.