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Extracto del libro 7 Verdades para Fortalecer el Matrimonio
Pastor: César Castellanos
Durante muchos años los maltratos físicos iban del marido a su mujer. En estos últimos años también se da la dirección contraria: de la mujer al hombre. El maltrato físico, o verbal, es una manifestación del desamor de un matrimonio." Porque nadie aborreció jamás su propia carne, sino que la sustenta y la cuida" (Efesios 5:29 a).
Lo mejor para tratar de solucionar estas situaciones desagradables, es encontrar un momento para el diálogo, sin recurrir a gritos, ofensas y menos a la violencia. La clave es abrir el corazón y llegar a la raíz del problema, arrepentirse, pedir perdón y darse una segunda oportunidad. Aplicar esto le aportará mucha salud al matrimonio.
PALABRA CLAVE: PERDON
Pero para que la bendición de Dios sea total a la hora de perdonar es muy importante considerar ciertos aspectos del perdón:
Es fundamental que cada matrimonio entienda que el perdón es fundamental, pero que para que éste se dé, se requiere de un arrepentimiento genuino para que pueda venir la restauración. Uno de los problemas más habituales de muchos matrimonios es que el conyuge está pecando en algún sentido, trata de hacer creer a la otra persona que ella es quién falló. Y si se llega a poner punto final al matrimonio, quién actuó inocentemente se queda cargado de culpabilidad, creyendo ser la causa de la destrucción del hogar.
La Biblia nos recuerda continuamente que cada cual es responsable de sus propios actos, y que nadie debe llevar las culpas ajenas. Cuando un hogar se mueve en la dimensión del perdón va a ser un hogar completamente restaurado y feliz.
Somos concientes de que todos ofendemos con palabras y que sólo alcanzaremos la madurez
cuando controlemos nuestra boca. Como dijimos antes: no existen hogares perfectos, pero sí hogares restaurados.
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